Había una vez, una mujer pobre que un día, fue al supermercado con una olla de miel en la cabeza. Mientras que estaba conduciendo su auto desastroso yendo al supermercado, comenzó a pensar que vendería miel y que, compraría un dragón para dominar el mundo y tener todo el oro que tendría este planeta.
Luego de varios meses vendiendo miel, consiguió el dinero suficiente para comprar un dragón. Maltrató tanto a la gente con el dragón que hasta él se sentía culpable.
Entonces, cuando estaban volando, el dragón giró bruscamente tirando la olla con miel, a la mujer y todos los sueños de ella.